¿El Dolor de Cabeza y Cuello son Síntomas de Estrés?

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La Naturaleza del Estrés

¿Son Síntomas del Estrés el dolor cabeza y cuello?

Hoy en día la vida cotidiana conlleva mucho estrés aunque no nos demos ni cuenta, y esto nos puede llevar a enfermar entre ellos tener un fuerte dolor de cabeza y/o cuello, los cuales son habituales síntomas del estrés.

Llegar a fin de mes, presión en el trabajo, los problemas de pareja, un divorcio, la educación de nuestros hijos, la búsqueda de pareja, la toma de decisiones, la presión social, y así un sin fin de cosas que aunque no nos damos ni cuenta… al final tenemos un dolor de cabeza o un dolor de cuello, que pensamos que se soluciona con un ibuprofeno.

Pero realmente este dolor de cabeza y/o dolor de cuello son Síntomas del Estrés.

Cada vez se escucha más sobre las consecuencias físicas del estrés y los síntomas que éste puede provocar en nuestro cuerpo. Hoy en día existe evidencia científica que prueba cómo el estrés está relacionado con múltiples enfermedades y su implicación en el sistema inmune.

Pero, ¿Qúe pasa cuando existe un exceso de estrés?

Meditación y yoga para evitar los síntomas del estrés de dolor cabeza y cuello

Sabemos que el estrés es un mecanismo natural y necesario en nuestra especie; es una forma de adaptación y una respuesta innata para defendernos de algo que nos amenaza.

El estrés que es continúo se convierte en estrés crónico alterando nuestra neuroquímica, las hormonas y en consecuencia nuestros estados de ánimo, por eso puede provocar dolor de cabeza y dolor de cuello.

Los psicólogos y profesionales de la salud mental nos hemos interesado en que éste mecanismo natural no sea contraproducente para la salud y podamos prevenirlo.

Las Neurociencias y los Síntomas del Estrés

Gracias a las Neurociencias sabemos que el área que se activa en el cerebro es el hipotálamo, el cual se encarga de la memoria. Cuando hay un exceso de estrés se produce muerte de las neuronas que están en dicha área ocasionando falla en la memoria a corto y a largo plazo. Por lo que es común que aparezcan olvidos y distracciones cuando estamos más estresados, de allí que nos venga ese insoportable dolor de cabeza y cuello.

La exposición al estrés altera la función de la dopamina encargada de los circuitos de recompensa. Entonces nuestra autoregulación será baja y nuestra motivación disminuirá apareciendo síntomas depresivos. Es muy importante cuidar aquello que nos motiva y realizar actividades que nos apasionen; ya que esto aumentará los niveles de dopamina y así se reducirán en menos cantidades es momentos de estrés.

Cuando el estrés es continuo se genera un desequilibrio hormonal provocando alteraciones en nuestros ciclos vitales: sueño, apetito, digestión y deseo sexual. Nuestra hipófisis se activa mediante una señal hormonal generando cortisol. Como resultado de la liberación del cortisol, la glucosa se eleva en nuestro cuerpo y nuestros órganos funcionan mejor.

Esto es bueno por momentos ya que permite al cuerpo actuar ante el peligro permitiéndonos huir, correr y/o actuar. Pero cuando hay una sobreproducción de cortisol el sistema inmunitario puede verse debilitado frente a un virus, bacterias o infección. Por otro lado, si hay niveles altos de cortisol durante el día, será dificíl que disminuya hacia la noche y nuestro ciclo de sueño. Estaremos en alerta y esto producirá insomnio.

Modelo preventivo y BioPsicoSocial para evitar los Síntomas del Estrés

Nuestra gestación, las condiciones de nuestro parto y cómo han sido nuestros primeros años de vida formarán los mecanismos biológicos y emocionales para gestionar el estrés en nuestra vida adulta.

Llamamos periodos biocríticos a esos momentos claves dónde el bebé requiere que sus necesidades fisiológicas sean cubiertas de manera natural. La Crianza Preventiva se preocupa que estos ritmos biológicos sean respetados y atendidos evitando estrés en los primeros años de vida, lo cual será fundamental para una madurez y una futura salud mental y física.

Xavier Serrano, director de la EsTER, explica desde un modelo biopsicosocial, que «el estrés es producido por diferentes factores físicos, sociales y biológicos.» Para este modelo es importante la prevención ya que desde la gestación nuestro cuerpo necesita los medios adecuados para ser capaz de regular las primeras vivencias vulnerables de nuestra vida, como nuestro nacimiento y nuestra lactancia.

La occitocina es la hormona encargada de regular dichos periodos biocríticos. Si estos son vividos de forma esperada , esta hormona podrá cumplir su función para ser un reductor de estrés y un precursor de salud en los primeros años de vida. A menor alteración en los niveles de occitocina mayor proteccíón y bienestar en el organismo.

Nuestra propuesta es recuperar la Naturaleza que nuestro cuerpo tiene para restablecerse y autoregularse en situaciones de estrés; aprovechar esos mecanismos para vivir de forma más armoniosa. El contacto con nosotros mismos, la Naturaleza y relaciones más plenas serán la clave para la reconectarnos con esos circuitos naturales y de placer.

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